martes 23 de abril de 2024 - Edición Nº2273
Frente de Organizaciones en Lucha » Regionales » 9 nov 2023

Almirante Brown

30 años de organización y lucha del Galpón Cultural de Claypole

El 11 de noviembre se cumplen tres décadas desde que se inició este espacio comunitario en el barrio Mariano Moreno. Allí donde era un basural hoy se encuentra el galpón. El festejo se realizará el mismo 11 a partir de las 14 horas.


El espacio del galpón cultural cumple 30 años de lucha y organización. Ubicado en la calle Aquino e Italia, en el camino de sirga del arroyo San Francisco. El galpón nace ante la iniciativa de un grupo de estudiantes de la zona, en el año 1993. Como cuenta Gretel en una entrevista para ANred

 Gretel: “La idea surge un año antes de que empezáramos con los primeros talleres en septiembre del ’93. Veníamos laburando desde el ’92, cuando nos juntamos con el objetivo de seguir organizándonos todos los chicos que conformamos el grupo originario, que justo egresábamos del colegio secundario. Algunos habíamos participado del Centro de Estudiantes y como nos quedábamos sin ese espacio de discusión y militancia, empezamos a ver la posibilidad de seguir haciendo estas cosas que nos parecían importantes. Entonces, con un compañero- que también es de la primera hora- que se llama Ernesto y que tenía un galpón en la casa sin usar, surge la primera idea, que era hacer una radio comunitaria.

Sin embargo, La idea original derivó en otra “Nos fuimos dedicando básicamente a los talleres culturales y educativos, como inglés, alfarería, corte y confección, folklore, y la idea siempre fue que los vecinos pudieran acercarse a poder mostrar lo que saben hacer. Revindicar que todos tenemos algo para transmitir y para enseñarles a los demás, no solamente los que estudiamos y nos formamos en algún lugar académico, sino que todo vecino, toda persona, tiene un conocimiento que puede socializar. Ese es uno de los pilares que tiene El Galpón: siempre las puertas están abiertas para que cada vecino que quiera solidariamente acercar su conocimiento, tenga un espacio donde pueda hacerlo.”

 A lo largo de estos años su desarrollo fue cambiando y creciendo.  Aquel grupo impulsor tenía claro cuáles eran los objetivos y supo sembrar esa semilla. Ante la avanzada del neoliberalismo este espacio fue clave para recomponer el tejido social y luchar por aquellos derechos que estaban siendo arrebatados. La participación en el movimiento de desocupados solidificó más al galpón, que se mantuvo organizado en asambleas luchando por trabajo, por los derechos de las niñeces, educación, salud, genero, juventud, un hábitat sano y siempre apostando a la organización horizontal y democracia de base.

Hoy ocupa casi la totalidad de la superficie del camino de sirga. En el Galpón funciona un jardín popular, herrería, vivero, huerta, invernadero y reproducción de plantas nativas. El bachillerato popular de adultos y hasta un espacio de promoción de salud. Todo ello con el trabajo de vecines del barrio y de la zona.

Cuenta Lorena “En el galpón pasan un montón de actividades, hay cuadrillas de trabajo. Es un gran espacio de construcción de poder popular. Es una familia, que se construye con debate y consensos y que sobre todo actúa ante la realidad que es cada vez más dura“ 

También es importante destacar el acercamiento con institutos, con universidades y escuelas.  Por ejemplo, a lo largo de los años se tejió un vínculo con el Instituto de Formación y Desarrollo Humano (FODEHUM) que acompaño el desarrollo del jardín popular. También con la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo- UBA y la Catedra Taller Libre de Proyecto Social,  que aún sigue trabajando con el espacio y que fue un acierto a la hora de pensar el crecimiento y ocupación del terreno.

En los últimos diez años el trabajo con la Facultad Exactas y Naturales- UBA y con el Instituto Nacional Agua es destacable. A partir de este intercambio se analizó la calidad del agua que se tomaba en Claypole y en el año 2008 gracias al trabajo coproducido se comprobó que el agua estaba contaminada y que el problema debía ser tratado. 

Luego se llevó a cabo un importante trabajo de recuperación del arroyo San Francisco, debido a  la problemática de las inundaciones y basurales. Lo cual llevo a plantear el problema a las autoridades municipales y vecinos. Nos cuenta Nancy vecina y compañera de la cuadrilla de trabajo proyecto hábitat: “El arroyo San Francisco se está recuperando después de muchos años de la contaminación. Yo nací acá en este barrio. Trabajo en el área de plantas de hábitat del Galpón. Hay otras áreas como la de arroyo y en conjunto hacemos la colocación de los bio rollos. Que son filtros que hacen que, a través de las plantas acuáticas como juncos y sagitarias se enraízan en los bio rollos y hace que el agua sea más limpia. El arroyo está más limpio. Es un trabajo de hormiga que ya lleva años y está tomando color, hay fauna, algo que se estaba perdiendo en el barrio. Querían entubarlo como solución, pero por suerte no paso y hay otras alternativas posibles. Ahora con el cumpleaños del galpón estamos plantando árboles nativos en las casas de los vecinos de alrededor”

En cuanto a la educación, el galpón desde sus inicios apunto a enriquecer y llevar adelante proyectos de alfabetización, apoyo escolar, talleres y la gestación del Bachillerato Popular una escuela de adultos que fue todo un desafío conformarla hasta que en el año 2019 logro su oficialización como CENS de Brown.  Cientos de estudiantes de la zona pudieron terminar sus estudios secundarios y encontrar en este espacio un lugar cálido y motivador para continuar el camino de la lucha y de finalizar sus estudios.

A pesar de los avatares de situación política económica y social del país y a nivel internacional este espacio nunca perdió el horizonte, siempre firme debatiendo generando conciencia porque allí se sabe muy bien que la salida es colectiva.

 

 

 

 

 

 

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