miércoles 06 de julio de 2022 - Edición Nº1616
Frente de Organizaciones en Lucha » Regionales » 7 jun 2022

Semana del Ambiente

Vecinxs de Hudson le dicen No al paseo costero en la ribera del Río de La Plata

En la Audiencia Pública que convocó el Municipio de Berazategui, la mayoría de lxs concurrentes expresaron su rechazo al proyecto. Asambleas ambientalistas denuncian graves consecuencias para el ecosistema.  


La comunidad de Hudson y asambleas ambientalistas de la zona se encuentran en alerta ante la avanzada de un proyecto que profundizará la destrucción del ecosistema de la costa ribereña del río de La Plata. La iniciativa es impulsada por el Municipio de Berazategui y es conocida como “Paseo Costero Sustentable Costa de Hudson”. En la Audiencia Pública la mayoría de lxs asistentes denunciaron las irregularidades en la convocatoria y en la presentación del emprendimiento.

La construcción de la calle 63 que une la costa del río con la ciudad de Hudson y el murallón que se edificó sobre la ribera implicaron un cambio profundo en el hábitat, ya que ambos cortaron la dinámica hídrica del lugar. Esto produjo que el río quede separado de su entorno natural y como consecuencia se produce una la lenta destrucción de la vegetación nativa que lo rodea. Por esta razón, la zona en la que se programa el Paseo Costero se encuentra judicializada desde el año 2016.

A su vez, vecinxs y asambleístas denuncian que detrás de esta iniciativa se esconde el avance de los emprendimientos inmobiliarios. El municipio de Berazategui cuenta con 35 barrios privados, de los cuales 20 se encuentran en Hudson. “Es un ecocidio a todas voces” dice Laura Krayeski de la Asamblea Preservando Hudson en una entrevista radial de “Enredando las Mañanas”.

Lo que sucede, es que los barrios privados se están construyendo sobre humedales y para hacer estas grandes construcciones necesitan remover y rellenar los suelos. Estos movimientos de las napas producen la salinización del suelo y generan que se seque el bosque. “Quedó un cementerio de árboles” dice Laura y agrega “construyen súper ciudades, de casas muy grandes, cuando en realidad sería una zona para palafitos como se hace en el Delta del Tigre”.

La salinización del agua produjo que varios barrios se quedaran sin agua potable y que la fauna y flora se viera gravemente dañada. Desde hace años se vienen haciendo movilizaciones para que dejen de rellenar los humedales, pero como explica Lihuen, integrante del FOL, “nosotrxs no fuimos escuchadxs y durante la pandemia aprovecharon y avanzaron (…) y cuando los barrios privados rellenan, los barrios pobres quedan como en un pozo”. Como consecuencia de esto la zona ya ha sufrido varias inundaciones.

Lxs vecinxs denuncian además que los countrys están rellenando una laguna natural con basura, o que anuncian que las viviendas tendrán salida propia al río, adueñándose de un espacio natural que debería ser de toda la comunidad.

“Nosotrxs lo que queremos es que se declare como reserva natural y que se deje de intervenir la zona por toda la devastación que está generando” dice Lihuen, y agrega “esto es algo que viene pasando hace muchos años, vienen con el discurso del progreso, que los barrios privados traen trabajo, pero hoy en día hay muchas zonas que siguen sin cloacas o se siguen inundando, entonces todo lo que prometieron no fue positivo para nuestros barrios”.

Lxs vecinxs ya conocen como es la historia por eso no se creen el verso del progreso, que siempre termina siendo para los ricos y empresarios. Las asambleas y toda la comunidad se mantendrán en alerta y organizadas para enfrentar esta nueva avanzada y visibilizar las consecuencias que trae para el hábitat.

 

 

 

 

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