sábado 18 de agosto de 2018 - Edición Nº198
Frente de Organizaciones en Lucha » Niñez/Juventud » 23 mar 2018

Córdoba

El abuso policial como moneda corriente

La policía cordobesa tiene en su haber un amplio historial en materia de abuso de poder. La gorrita o ropa deportiva, y la apariencia física son los parámetros de peligrosidad que utiliza la fuerza represiva para efectuar detenciones arbitrarias.


El Código de Convivencia cordobés sancionado a fines del 2015 como modificación al antiguo y polémico Código de Faltas sigue posibilitando las detenciones arbitrarias y el avasallamiento a las libertades democracitas. Los principales afectados son jóvenes de barrios pobres a los cuales en muchos casos se los detiene “por portación de rostro” o “actitud sospechosa”.

El pasado 21 de marzo, Gabriel Díaz integrante del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) fue detenido por “conducción peligrosa de vehiculos” y por manejar su moto sin casco. El joven estaba trabajando en su cuadrilla de limpieza y mantenimiento en una plaza en el barrio Muller, y se había retirado por unos minutos, junto a un compañero, para comprar criollitos y buscar unos papeles. Luego de varias horas fueron puestos en libertad.

Según Aylen, militante del FOL en Córdoba, comento que “estas detenciones son una práctica sistemática, vienen desde hace varios años amparadas legalmente y el objetivo es el disciplinamiento de la juventud en los barrios”.

Entre las figuras que se incluyen en la normativa está la de “merodeo” y la de “actitud sospechosa” lo que implica castigar una actitud y no un delito, y se estipulan tres días de arresto para la persona que se mantenga en esa situación “por tiempo exagerado”. Lo que evidencia la arbitrariedad con la que puede actuar la policía bajo estos parámetros tan arbitrarios y subjetivos.

También se incorpora la quema de gomas como una contravención ya que “afecta al medio ambiente”, con lo cual se apunta a limitar una herramienta de protesta utilizada por  las organizaciones sociales. Otra de las sanciones es por “cautiverio de animales” lo que afecta principalmente a carreros y cartoneros, ya que no especifica a qué tipo de animales se refiere; por lo que una vez más la estigmatización y represión recae en los sectores más empobrecidos y postergados por las políticas estatales.

Según Aylen este código de convivencia es sumamente cuestionado por la ciudadanía y fue ampliamente rechazado en movilizaciones como la ya conocida Marcha de la Gorra, en donde todos los años diversas organizaciones, entre ellas el FOL, participan para rechazar la política represiva y para pedir justicia por los múltiples casos de gatillo fácil.

Aylen recuerda que “el año pasado nosotros y diez u once organizaciones más sufrimos allanamientos a nuestros locales que se dieron el día después de una marcha contra el gatillo fácil y que tienen como objetivo disciplinar a las organizaciones sociales que se organizan y luchan”.

En consonancia con el rechazo a estas políticas represivas militantes del FOL expresaron que mañana participaran de la movilización a 42 años del Golpe militar para pedir justicia por todos los jóvenes fusilados por la policía, para protestar en contra de la represión a las organizaciones sociales y a militantes, como así también repudiar el disciplinamiento social y la persecución a jóvenes de barrios pobres.

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