martes 27 de octubre de 2020 - Edición Nº999
Frente de Organizaciones en Lucha » Trabajo » 30 abr 2020

Su riqueza es nuestra pobreza. Ni un derecho

Con lucha y organización: la clase trabajadora enfrenta una de las peores crisis de los últimos tiempos

Recuperar los lazos solidarios, la unidad y la batalla codo a codo en las calles son elementos claves para enfrentar el contexto actual. Este 1 de mayo millones en todo el mundo conmemorarán los hitos más importantes de su historia como clase para fortalecer las luchas que se avecinan.  


Un poco de historia 

El 1 de mayo se conmemora a nivel mundial el Día del Trabajador en homenaje a un grupo de trabajadores anarquistas que fueron ejecutados en el año 1886 en Chicago, Estados Unidos. Los mártires de Chicago, como se los conoce popularmente, llevaron adelante múltiples reclamos en torno a mejoras en las condiciones de trabajo y se transformaron en un símbolo del movimiento obrero organizado.

Por aquellos años, comenzaba a darse el auge de la revolución industrial y miles de personas trabajaban en grandes fábricas sin ningún tipo de regulación o derecho laboral y bajo condiciones de explotación extremas. Las jornadas de trabajo se extendían hasta 18 horas diarias por salarios miserables.

A raíz de esto, se acordó llevar adelante una huelga general para reclamar la jornada laboral de 8 hs. Así el 1 de mayo, casi medio millón de trabajadores en todo Estados Unidos se unieron al paro y las protestas se extendieron hasta el día 4 de ese mes. Tras varios episodios de violencia se convocó a una manifestación en Haymarket, donde una persona que nunca fue identificada arrojó una bomba que mató a 7 policías e hirió a otros tantos. Los uniformados respondieron con una fuerte represión, dejando un saldo de varios muertos y heridos.

Luego, 31 personas fueron enjuiciadas por los hechos, varios fueron condenados a trabajo forzado, otros a varios años de prisión o cadena perpetua, y 5 de ellos a muerte, aunque el proceso estuvo plagado de irregularidades y nunca se probó su culpabilidad. A finales de mayo algunos sectores patronales instauraron la jornada de 8 hs de trabajo, lo cual se transformó en una de las primeras victorias más importantes de la historia. 

 

Las condiciones de la clase trabajadora en la actualidad

En la actualidad, la clase trabajadora, se enfrenta a una crisis mundial sin precedentes que está llevando al empeoramiento de las condiciones de vida de gran parte de la humanidad, mientras que un sector muy minoritario de empresarios capitalistas sigue pensando estrategias para salvar sus ganancias a costa de la salud y la vida de millones de personas.

En Argentina, por ser un país con una economía dependiente, subdesarrollada y que en los últimos años ha ido emporando día a día, el golpe será mucho mayor. En ese sentido, las y los que primero sintieron el impacto fueron las y los trabajadores informales. Millones de vendedores/as ambulantes, empleadas domésticas, cuentapropistas informales, changarines y monotributistas, que viven de lo que ganan día a día, se vieron imposibilitados de seguir trabajando y por lo tanto de seguir percibiendo un ingreso aunque sea mínimo. Según la Encuesta Permanente de Hogares elaborada por el INDEC en el tercer trimestre del 2019 la informalidad abarcaba al 42% de la población, por lo cual en la actual crisis este número puede haber aumentado de manera considerable.

Tal situación se evidencia en que 11,3 millones de personas se anotaron para cobrar el Ingreso Familiar de Emergencia. De esas solicitudes solo fueron aprobadas 7,8 millones, más 2,3 millones que lo cobraron a través de la Asignación Universal Por Hijo. Muchas de las personas que fueron rechazadas fue porque alguien de su familia percibe un programa de empleo, con lo cual deberán sobrevivir a la cuarentena con apenas 8.500 pesos que es el ingreso de un Salario Social Complementario o Hacemos futuro.

Este es el sector que desde hace años viene percibiendo ingresos por debajo del nivel de indigencia, es decir que ni siquiera logran cubrir la Canasta Básica de alimentos y se encuentran muy lejos de llegar a la Canasta Básica Total que según lo estimado por la junta interna de ATE Indec en el marco de la pandemia llegó a un monto de 66 mil pesos para una familia de cuatro integrantes.

En este contexto, las mujeres y las disidencias sexuales se ven aun en peores condiciones por diversos factores. En principio las ocupaciones a cargo de atender a las víctimas de la pandemia son en su gran mayoría mujeres (principalmente enfermeras); por otro lado, el 44% de los empleos en el sector de hoteles y restaurantes es ocupado por ellas y es uno de los más afectados por el cierre de sus actividades y la imposibilidad de seguir trabajando desde casa; A su vez, la mayor parte del área docente que percibe salarios muy bajos también está ocupada por mujeres y disidencias sexuales.

Pero uno de los ámbitos más perjudicados es el de las empleadas domésticas que emplea a 920.114 personas, lo cual representa al 22% de las ocupadas asalariadas. A su vez, es uno de los sectores más precarizados, ya que como revela un estudio de Natsumi Shokida, del portal Economía Feminista alrededor de un 73,5% no se encuentra registrada y no cuenta con derechos laborales básicos.

Una mención específica merecen las personas trans-travestis, las cuales se desempeñan en gran parte en la prostitución/trabajo sexual, y que a partir de la cuarentena obligatoria se quedaron sin ningún tipo de ingreso. Esta población además de no contar con ninguna línea de política pública directa, es una de las más golpeadas por condiciones de pobreza y marginalidad estructurales, dificultad de acceso a la salud y a la educación, y violencia sistemática por parte del Estado y de la sociedad en su conjunto. 

 

 

Mientras tanto, aquellas personas que tienen un trabajo formal también comenzaron a sentir rápidamente las consecuencias de la cuarentena. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), hasta el 15 de abril se habían registrado 5.386 despidos y 7.223 suspensiones. Por otro lado 297.063 vieron peligrar sus ingresos con reducciones de salarios acordadas entre las patronales y los sindicatos u otras modalidades. Recientemente la CGT junto a la UIA, y con el visto bueno del gobierno, acordaron rebajas salariales de hasta el 25%, y la posibilidad de que los empleadores puedan disponer de la aplicación de suspensiones a discrecionalidad.

Esta rápida resolución para ajustar a la clase trabajadora contrasta con las idas y vueltas en la discusión para aplicar un impuesto extraordinario a las grandes fortunas, que lleva más de un mes de discusión sin llegar a ningún acuerdo. Dicho gravamen sería sólo del 2 al 3,5% y afectaría a quienes tienen un patrimonio que supera los 3 millones de dólares.

Según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo, Argentina podría perder este año entre 180.000 y 340.000 puestos de trabajo según de cuanto sea la caída del Producto Bruto Interno (PBI). Mientras que el mismo organismo estimó que a nivel mundial “se prevé que la crisis por el COVID-19 hará desaparecer 6,7 por ciento de las horas de trabajo en el segundo trimestre de 2020, lo que equivale a 195 millones de trabajadores menos”.

Pero en esta pandemia no todos pierden, por el contrario algunas empresas han aumentado de manera considerable sus ganancias. Es el caso del empresario Jeff Bezos, dueño de Amazon (plataforma de venta electrónica), quien desde que comenzó la crisis aumentó su riqueza en 24 mil millones de dólares a raíz del incremento de las ventas por internet. Así suma una fortuna de 138 mil millones de dólares y se mantiene como el hombre más rico del mundo. 

La clase trabajadora se encuentra ante una de las crisis más dramáticas de los últimos tiempos, y a su vez por su imprevisibilidad genera un estado de gran incertidumbre. Es por eso, que este 1 de mayo es fundamental que el distanciamiento social no se transforme en real aislamiento social. Esto quiere decir no contribuir a la fragmentación ni al estado policial y persecutorio entre vecinos y vecinas, sino por el contrario seguir fomentando los lazos solidarios y las redes de contactos a nivel internacional. Innovar en las estrategias de lucha, utilizar las tecnologías de la comunicación a favor de las consignas de las y los de abajo, y por sobre todo prepararse para salir a la calle a enfrentar el ajuste ni bien haya pasado la tormenta.

 

¡Su riqueza es nuestra pobreza. Ni un derecho!

¡La pandemia es el capitalismo!

¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

Libertad a todos los presos y presas políticas

Basta de persecuciones a las organizaciones populares.

No al golpe de estado en Bolivia.

La deuda es con el pueblo no con el FMI

¡POR UN PRIMERO DE MAYO EN LA UNIDAD DE LXS QUE LUCHAN, RESISTEN Y CONSTRUYEN PARA LA LIBERACION Y LA FELICIDAD DE LXS DE ABAJO!

 

 

 

 

 

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