domingo 23 de febrero de 2020 - Edición Nº752
Frente de Organizaciones en Lucha » Opinión » 6 feb 2020

Ajuste

El gobernador Axel Kicillof pagará a los bonistas, pero retrasa pago a docentes

El gobernador bonaerense Axel Kicillof realizó dos anuncios con diferencia de 24 horas: el pago a los tenedores del bono BP21 ante los vencimientos de deuda, a pesar de la situación crítica que atraviesa la provincia de Buenos Aires; y por otro lado la postergación por un mes del pago a docentes de la suma que quedó remanente por la diferencia del mes de diciembre de 2019.


La provincia de Buenos Aires tiene durante este año aproximadamente 2.500 millones de dólares de vencimiento de deuda. En primer lugar, lo significativo de esta negociación que se llevó a cabo no era el monto en sí mismo, ya que si bien es mucha plata 250 millones de dólares, no termina de definir si la provincia está en quiebra o no. En realidad no es que este bono era el más importante ni el más grande, sino que es el caso testigo para el resto de la negociación. Porque si se paga a los fondos actualmente el bono completo, surge el problema después con  el resto de los demás bonistas que tienen vencimientos a lo largo del año, y pedirán tener con ellos el mismo trato.

El segundo problema, es que las deudas de las provincias están en manos de fondos de inversión, que son los mismo fondos de inversión que también compran bonos del estado nacional, con lo cual también es una negociación en espejo con lo que va a suceder a nivel nacional. Es decir, por ejemplo, si un bonista aceptaba ahora que le paguen el 10% o el 20%, y después ese bonista también tiene bonos del estado nacional, cuando vaya a negociar con Martín Guzmán, podría este esgrimir que si a Kicillof le aceptó que le pague el 10%, ofrecer pagar el 15% y con eso poder cerrar. Entonces, era una negociación constantemente a dos bandas, en espejo, tanto por parte de los fondos de inversión como por parte del gobierno provincial y nacional. Al gobierno nacional también le afectaba porque son dólares, divisas que igualmente se van del país, y se vencen alrededor de 30 mil millones de dólares este año, 190 mil millones de dólares en los próximos 4 años en total. El estado provincial pagó ahora estos 250 millones de dólares, pero posteriormente si entra en una situación mucho más crítica porque no puede pagar 2.500 millones de dólares en el año o está en déficit, la provincia no tiene capacidad para imprimir billetes, de conseguir divisas.

Luego, con estos fondos de inversión, con los grupos financieros, no hay posibilidades de tratar de negociar apuntando a la “buena fe” de los acreedores, como decían en el gobierno. Porque están en Wall Street y su “buena fe” es ver como aumentan sus dólares.  Su negocio es comprar bonos a precios muy bajos a un 5% o 10% de su valor, entonces al comprarlo tan barato les resulta lo mismo si no le pagan, ya que con ir a juicio y sacar un 20% o un 50% es más beneficioso para ellos por más que tarde más años, porque lo compraron a un precio muy barato. En cambio el fondo de inversión o el bonista que adquirió el bono en el primer momento que salió o cuando el bono valía mucho no le resulta lo mismo esa negociación. El fondo Fidelity Investments, que aglutina una gran porción de la deuda (el 25%), no aceptó la propuesta inicial de Kicillof. Incluso rechazó la última oferta alcanzada: pagar el 30% del capital adeudado (cerca de 75 millones de dólares) y posponer a mayo el resto del pago.

Con respecto a cómo estuvo encarada la negociación, Axel Kiciloff nunca hizo uso de varias reglamentaciones, leyes que le permiten hacer unilateralmente o en realidad poder presionar a los fondos para obligarlos a sentarse a negociar o aceptar lo que el gobierno provincial ofrecía. En una negociación donde el gobernador planteó no pagar nada, extendió los plazos constantemente, ofreció pagar el 20% o el 30%, y después termina pagando el bono completo desacredita también las posiciones negociadoras del gobierno provincial e incluso también del gobierno nacional. Va perdiendo fuerza y credibilidad la posición del gobierno.

Finalmente, esto afecta las finanzas provinciales. El gobierno provincial no es que frena la suba del salario docente, sino que por la cláusula gatillo el retroactivo a diciembre, ese diferencial lo tenía que pagar en febrero y lo va a pagar en marzo. Esto le afecta objetivamente a la provincia y de cara a las paritarias que deberían ser en febrero o marzo es un antecedente bastante preocupante, porque está mostrando que el dinero no alcanza y el dinero va para la deuda y no para las prioridades del pueblo. En este caso Axel Kicillof priorizó no mostrar a la provincia en default, priorizó pagar esa deuda, y a cambio muestra que tiene que frenar ese diferencial. Es bastante preocupante que ante la situación crítica quienes terminan pagando seamos las y los trabajadores y no se apliquen impuestos más grandes a los terratenientes. En diciembre pasado Kiciloff hizo un intento de aumentar el impuesto a la tierra, a tierras de la provincia de Buenos Aires que tienen valores altísimos en el mercado, pero el valor fiscal es muy bajo, entonces al aumentar el valor fiscal hay que aumentar el impuesto que se paga sobre esa alícuota. Pero todo el ruralismo, la derecha de la provincia, entre los cuales había tanto integrantes de Cambiemos como varios intendentes del Frente de Todos se opusieron férreamente y el gobierno de Kiciloff tuvo que retroceder.

Entonces en vez de afectar los intereses de esos sectores, de aplicar ese aumento del impuesto por decreto y tocar las ganancias extraordinarias que están teniendo los ruralistas para salvar la situación crítica que tiene financieramente la provincia de Buenos Aires, termina afectando el salario de los docentes.

 

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