jueves 13 de agosto de 2020 - Edición Nº924
Frente de Organizaciones en Lucha » Comunicados » 24 jul 2020

pronunciamiento

Exigimos que se priorice la salud de calidad para todo el pueblo trabajador

Basta de presiones empresariales que apuntan a levantar la cuarentena para preservar sus ganancias. La prioridad del Estado debe ser el acceso a la salud de todas y todos.


Desde el Frente de Organizaciones en Lucha nos manifestamos en contra de que se privilegien los intereses empresariales y de los sectores más ricos del país en detrimento de la salud de millones de trabajadorxs. El lobby que están haciendo los grupos concentrados de la economía para terminar con las medidas de aislamiento y seguir preservando sus ganancias, conllevará el contagio y el riesgo de perder la vida en los sectores más vulnerables.
La apertura de la cuarentena debe hacerse cuando estén garantizadas todas las condiciones para que el conjunto de la población pueda acceder a atención médica de calidad; cuando el personal sanitario cuente con todos los recursos necesarios y cuando haya posibilidades de hacer un seguimiento serio de las personas contagiadas y de los casos sospechosos.
Como venimos denunciando desde un comienzo, los números que se difunden en los medios no reflejan la realidad que vivimos. En los barrios populares los testeos son insuficientes y muchas veces solo se realizan a raíz de nuestra insistencia. En la mayoría de los casos sólo hacen el procedimiento con las personas que presentan síntomas muy graves, sin tener en cuenta que las condiciones precarias de nuestras viviendas y el hacinamiento hacen imposible pensar en que el resto de les integrantes del grupo familiar no este contagiado también.
A su vez, aquellas personas que quedan aisladas en sus casas no reciben la asistencia alimentaria ni sanitaria necesaria ni el seguimiento correspondiente para detectar posibles complicaciones. Cuando se intenta solicitar una ambulancia nos encontramos con que las líneas telefónicas están colapsadas.
Quienes más están sufriendo las consecuencias de la crisis que se profundizó a raíz del coronavirus son les trabajadores precarizades y pobres. Son quienes ni siquiera llegan a garantizar todas las comidas diarias y a quienes se les ha cortado la posibilidad de obtener un mínimo ingreso a través de changas o empleos temporarios. Es necesario que sea el Estado el que garantice las condiciones para preservar la salud y que se reconozca el importante rol que vienen cumpliendo los movimientos sociales en este sentido.
También se deben generar políticas públicas para que cientos de mujeres, lesbianas, trans, travestis, bisexuales y personas no binarias puedan sobrellevar la cuarentena sin violencia. Muches conviven en sus viviendas con los violentos y hasta el momento no ha habido medidas concretas para abordar esa problemática. La revictimización de les damnificades no puede ser nunca el camino para brindarles una ayuda económica o un puesto de empleo, sino que se necesita la decisión política de destinar recursos a combatir la violencia de género y asistir a sus víctimas.
Consideramos que nada de esto será posible si no se afectan las ganancias millonarias de un grupo reducido de empresarios y si no hay una discusión profunda acerca de la redistribución de la riqueza. Por eso instamos a que el gobierno de un paso adelante con la ley de impuesto a las grandes fortunas, ya que si bien entendemos que es una medida insuficiente y que no solucionará el problema de fondo, la consideramos necesaria para que quienes quienes durante el gobierno de Macri se beneficiaron a costa del pueblo y de la fuga de divisas, sean quienes den respuestas ante esta crisis. 
Por otro lado, es inadmisible que en este contexto el gobierno siga cediendo ante la especulación y rapiña de los bonistas. El pago de una deuda odiosa y fraudulenta lejos de honrarnos generará aún más miseria y carestía de la vida para gran parte de la población. Por eso exigimos que se haga una investigación profunda del destino de esos millones de dólares y que se suspenda cualquier tipo de pago.
La deuda histórica es con les miles de desocupades y precarizades, con las mujeres y disidencias sexuales, con la niñez y la adolescencia, con la educación y con la salud. No estamos dispuestes a morir en la desidia y el abandono del Estado, por eso exigimos que la crisis la paguen los ricos.

 

¡Sus riquezas son nuestra pobreza!

¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

¡Exigimos una cuarentena sin hambre!

¡Acceso a una atención en salud de calidad para todos y todas!

¡Ampliación de los testeos en los barrios populares, seguimiento adecuado de los casos sospechosos y asistencia alimentaria para las familias aisladas!

¡Más mercadería para los comedores y merenderos!

¡Fuera la policía de nuestros barrios!

 

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